Artículo nº 1 · Fuerza Aérea
Los 6B/159 (MK VIIA) No Weems
Despegamos
Hagamos un recorrido por los relojes de pulsera que durante la Segunda Guerra Mundial, y después de ésta, sirvieron de dotación a los tripulantes de la Fuerza Aérea de Reino Unido bajo la especificación MK VIIA, conocidos como 6B/159 No Weems. No dejaremos atrás la variante de los Hydrographic Survey (HS8) fabricados para la aviación, Fleet Air Arm (FAA), de la Marina Británica (Royal Navy). Durante este viaje también haremos escala para referirnos a otras piezas contemporáneas a éstas, tanto de especificaciones relacionadas como pertenecientes a la dotación de otras Fuerzas Armadas, nos ayudarán a complementar, comprender y tener una visión global de lo que suponía la fabricación de este tipo de piezas en tiempos bélicos.
A lo largo de toda la literatura de uso militar, nos vamos a encontrar con el uso tanto de números romanos como arábigos para denominar las especificaciones MK; esto obedece a un simple cambio de designación, a partir de 1948-1949 comienzan a usarse números arábigos para denominar las especificaciones, por ejemplo: MK 11. Hasta entonces, los números romanos eran los que se empleaban, por ejemplo; MK VIIA para los 6B/159, los cuales, con posterioridad pasaron a designarse MK 7A.
En 1940 comienza la producción de los instrumentos de navegación 6B/159 (MK VIIA) No Weems. Su producción se solapó con el final de la de los 6B/159 (MK VIIA) Weems. La razón de abandonar la fabricación de los primeros en favor de los segundos era sencilla: los costes de la guerra apretaban a los estados, así que había que reducir gasto y aumentar la producción, y por tanto, hacer más sencillo el proceso de manufactura. No obstante, ambos modelos coexistieron y continuaron en uso. En términos generales, la fabricación de un nuevo modelo o la actualización de una especificación, incluso la sustitución de una especificación por otra, no supone que los relojes previos sean retirados de la dotación oficial y dejen de usarse.
A colación de lo anterior, recordemos que al otro lado del Océano Atlántico eran los Weems de la USAAC, como este LeCoultre, los que abrazaban las muñecas de los pilotos.
Fueron varias las manufacturas que produjeron los 6B/159 bajo las especificaciones del gobierno británico, a saber: Cyma, Ebel, LeCoultre, Longines, Movado, Omega, Smiths y la estadounidense Waltham. Sin embargo Smiths, manufactura patria, parece que tan sólo llegó a fabricar un prototipo.
Merece la pena señalar que simultáneamente a la fabricación de 6B/159, el gigante estadounidense Waltham ya estaba fabricando tanto los relojes de dotación de los tripulantes de las aeronaves de la Fuerza Aérea Norteamericana (USAAC y USAAF) bajo la especificación 94-27834 y sus sucesivas actualizaciones, como los relojes dotación de la tripulación de la Fuerza Aérea de la Marina de los Estados Unidos (US Navy) bajo la especificación 88-W-800 del Servicio Aeronáutico de la Marina (Bureau of Aeronautics o BuAereo), muy simulares entre ellos, salvo algunos detalles como la presencia de material luminiscente (Radio) en el caso de los manufacturados para la Marina. Ambos casos incluían parada de segundero (hacking) directa sobre el calibre, al contrario que los 6B/159.
“6B” era el término con el que se denominaba al equipamiento de navegación en aeronaves, “159” hacía referencia a su concepción como reloj de navegación aérea y “AM” eran las siglas del Air Ministry (Ministerio del Aire). Las versiones con el grabado AM en la tapa trasera se corresponden con las primeras etapas de los 6B/159, hacia finales de su fabricación se sustituyó por la flecha de pertenencia al gobierno británico (Pheon).
En 1940 las primeras manufacturas en lanzarse a su fabricación fueron Ebel (Cal. 99 y 101), Longines (Cal. 1068N) y Waltham (Cal 870). Más tarde, en torno a 1942, se sumaron Cyma (Cal. 377), LeCoultre (Cal. 450 y 470), Movado (Cal. 75), Omega (Cal. 30T2 SC) y el proyecto de Smiths, del que puede verse un ejemplar en el Clockmakers Museum (Science Museum) de Londres.
Los degradados 6B/234 (Mark VIII) y los ascendidos ATP 6B/385
Fue hacia el final de la Guerra, cuando algunos de los 6B/159 fabricados por Cyma, Ebel, Movado y Waltham fueron grabados en su trasera con la inscripción 6B/234. Esta especificación era conocida como MK VIII, la precisión exigida era menor que la de los 6B/159 MK 7A, los cuales debían mantener una desviación máxima de 15 segundos en 24 horas.
Los únicos 6B/159 No Weems que siempre permanecieron bajo esta nomenclatura, sin ser degradados en precisión, fueron los manufacturados por las tres icónicas: Longines, Lecoultre y Omega.
La inscripción 6B/234 se puede observar de dos maneras. La primera: acompañada de la inscripción 6B/159 tachada horizontalmente, debido al intensivo uso que estos relojes tenían, el calibre iba perdiendo precisión. Puesto que no se podía invertir todo el tiempo que conllevaría regularlos para cumplir las especificaciones de precisión de un 6B/159, se optó por rebajar sus prestaciones. De esta manera, también se ponían en circulación relojes 6B/234 MK VIII sin necesidad de producirlos desde cero.
La segunda manera en la que podemos encontrar estas inscripciones: aislada (caso de Waltham), es decir, relojes que se concibieron bajo la especificación MK VIII, 6B/234. No fueron fabricados para cumplir los parámetros de precisión de los 6B/159, aunque de facto pudieran hacerlo, así que ni las pruebas a las que eran sometidos, ni su duración y exigencia eran las de estos últimos.
Es curioso hallar ejemplos de 6B/234 MK VIII en manufacturas cuyo ADN era totalmente estadounidense. En el caso de Bulova pueden encontrarse Type A-11 producidos bajo la especificación 94-27834 con la literatura de dotación estadounidense tachada por la inscripción 6B/234; esto podría deberse a necesidades bélicas entre los países Aliados, por lo que es lógico pensar que ciertas partidas de los Type A-11 estadounidenses fueran derivadas a la RAF. En el caso de Waltham, fueron concebidos directamente por y para la especificación MK VIII, 6B/234.
La esfera de los 6B/159 degradados a 6B/234 era de color blanco, mientras que los Type A-11 de Bulova reasignados como 6B/234 a la RAF tenían la esfera de color negro. En el caso de los Waltham 6B/234, podemos encontrarlos con una esfera de color negro si cumplía las especificaciones estadounidenses, o con una esfera blanca tanto si procedía de un 6B/159 degradado a 6B/234 o se producía exclusivamente para la especificación MK VIII, modelo este último que aparece recogido en la Air Publication 1275 de mayo de 1942.
Paralelamente, al igual que algunos ejemplares fueron “degradados” por tener menos precisión de la que se exigía a un 6B/159, otros, debido a las necesidades del servicio, debieron ser “ascendidos”: es el caso de los ATP 6E/385.
Los ATP (Army Trade Pattern) fueron los relojes de pulsera con los que el gobierno británico dotó a los soldados del ejército durante toda la Segunda Guerra Mundial. Algunos de ellos fueron reasignados a al personal de la RAF. En estos extraños ejemplares veremos, en el exterior de su tapa trasera, la inscripción ATP tachada y sustituida por la flecha de pertenencia al ejército británico (Pheon) y la inscripción 6E/385, seguida de un número de serie que comienza por “A”. Según archivos de la RAF, los relojes redesignados 6E/385 fueron destinados a las unidades de rescate de montaña.
Los 6B/159 (MK VIIA) y escala en los HS8 (Hydrographic Survey)
Las cajas de los 6B/159 No Weems medían alrededor de 33 mm de diámetro, podían estar fabricadas de una aleación de latón, posteriormente cromada, de una aleación de aluminio llamada Duraluminio, o de acero (la más resistente). La tapa trasera era a presión, siempre de acero, las agujas eran de acero azulado a fuego y la esfera blanca, sin luminiscencia aplicada. Los pasadores estaban soldados a las asas.
El asunto de las cajas es cuanto menos complejo, durante el conflicto bélico fueron muchas las que debieron ser reparadas, o directamente sustituidas. En comparación con las de acero, las cajas manufacturadas en Duraluminio o latón cromado eran menos resistentes tanto a condiciones climatológicas como a golpes, sin embargo, varias manufacturas, entre ellas LeCoultre, Longines y Omega, fabricaron sus relojes en estos materiales debido a la imperante reducción de costes que acuciaba a la fabricación de instrumentos de dotación militar, y estos relojes lo eran. También se suministraron cajas de acero, aunque parece que en una proporción menor. En las siguientes imágenes (LeCoultre y Longines) podemos ver dos casos de deterioro acentuado en cajas de Duraluminio.
En cuanto a las cajas fabricadas en acero, su acabado era más brillante, y aunque esto podía causar reflejos innecesarios y hasta peligrosos, se revelaron más duraderas que las otras alternativas. Las cajas de los 6B/159 del 56, de los que hablaremos hacia el final, fueron fabricadas en acero inoxidable por el fabricante británico Deninnson.
En el exterior de la tapa trasera de los 6B/159 se podían leer las siguientes inscripciones identificativas: las siglas A.M (Air Ministry) o a partir de 1943, la flecha de pertenencia a la Corona Británica (Pheon), junto los guarismos referidos a su denominación 6B/159.
Podemos encontrar ejemplares tanto con asas cortas y pasadores regulares (spring bars) o asas cortas y pasadores soldados, incluso una mezcla de estas posibilidades, sobre todo en cajas que no eran de acero, pues las asas podían partirse con relativa facilidad. Estas asas partidas debían rehacerse de nuevo (más cortas) y se les volvía a soldar el pasador o se les ponía uno regular.
En combinación a lo anterior, podemos encontrar tapas traseras estériles. Está generalmente aceptada la hipótesis consistente en que una vez terminada la guerra, y para eliminar todo rastro de pertenencia a dotación militar, se cortaban las asas y se adaptaran a pasadores regulares, además de eliminar las inscripciones de la tapa trasera.
No debemos confundir el caso anterior (caja de asas cortas y pasadores regulares) con los HS8 fabricados por Omega para la aviación, Fleet Air Arm (FAA), de la Marina (Royal Navy). Su tapa trasera estaba marcada HS8. La flecha que indicaba la propiedad de la corona británica (Pheon) se ubicaba entre la “S” y el “8”. El número 8 hacía referencia a “reloj de pulsera”.
Cyma fue la otra manufactura que produjo, con anterioridad a Omega, los HS8.
Los HS8 fabricados por Omega tenían generalmente caja cromada, asas muy cortas (comparadas con las de los 6B/159) y pasadores regulares. Aunque puede observarse algún caso raro de caja con asas largas y pasadores soldados con la inscripción “Bravingtons” en la tapa trasera.
Bravingtons fue una prestigiosa joyería y un minorista de relojes londinense, encargado de vender entre la población civil tanto los excesos de inventario de los relojes de producción militar, como los relojes de dotación que eran dados de baja del servicio. Para ello estampaba su firma en la tapa trasera de los relojes.
En las siguientes imágenes se observa la diferencia entre ambos ejemplares.
Retomando el vuelo con los 6B/159 No Weems, además de las asas, la esfera fue una de las partes que más sufrió. Es frecuente ver 6B/159 con esfera repintada durante el servicio, “redial” o “MOD dial” como son internacionalmente conocidos. No es ningún secreto que la resistencia al agua de estos relojes era escasa, y tampoco estaban a salvo de la humedad y condensación interior. Pienso que este es uno de los principales motivos por los que las esferas podrían deteriorarse y por el que el Ministerio de Defensa (MOD) las repintaba. Este mismo criterio fue el que se aplicó a los 6B/159 del 56, de los que daremos cuenta enseguida.
La esfera se repintaba tanto en color blanco como en negro. Esto sobre todo sucedió en Lecoultre (en ocasiones la esfera repintada rezaba Jaeger-LeCoultre), Longines y Omega, pues fueron las manufacturas cuyos relojes siguieron en activo más tiempo y tuvieron una mayor producción, y por tanto, eran más susceptibles de sufrir incidentes. También pueden encontrarse esferas repintadas en color negro con índices y agujas luminiscentes.
Las tapas traseras también sufrían, por ejemplo, en el caso de Omega, su referencia originaria era la 2292, de ahí que a sus 6B/159 también se les conozca como CK2292, cuando éstas eran sustituidas solían serlo por otras de menor calidad de las que de origen salían de fábrica. CK era el código con el que Omega indicaba que la fabricación era de acero inoxidable. Sin embargo, no va a ser raro encontrar tapas traseras intercambiadas.
En resumen, los sufridos 6B/159 No Weems fueron piezas concebidas con la misión de ser un instrumento militar de navegación aérea preciso, duradero, sencillo y fiable, cuya legibilidad debía ser óptima.
Dada la importancia de la precisión y las extremas condiciones del combate, tras cada misión debían ser revisados por los relojeros del servicio militar y puestos a punto para un nuevo servicio.
Los 6B/159 estuvieron en servicio muchos años después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, incluso llegaron a coexistir en servicio con los MK XI o MK 11 (se pueden encontrar documentos con ambas designaciones) manufacturados por IWC y Jaeger-LeCoultre a partir de 1949.
Los “Recajados” 6B/159 (MK7A)
No obstante, en 1956 (ya con la especificación MK 11 en vigor) algunos de los 6B/159 fabricados por LeCoultre, Longines y Omega, que sobrevivieron a las vicisitudes de la guerra y aún quedaban en manos de la RAF, fueron realojados en cajas más grandes (36mm) y resistentes, fabricadas en acero inoxidable, con tapas traseras roscadas, incluso cubrepolvo interior en algunos casos, muchas de las esferas se repintaron en color blanco o negro, fueron pocos los ejemplares que conservaron su esfera blanca de origen. Su trasera volvió a las inscripciones A.M (Air Ministry).
Hay que tener en cuenta la mejora sustancial que sufrieron las cajas de estos nuevos instrumentos de navegación, y es que los anteriores 6B/159 tenían una muy pobre resistencia al agua, así que con frecuencia hacía aparición la corrosión y óxido; es por ello que el MOD (Ministry Of Defense) decidió encargar al fabricante Dennison, bajo la premisa de mejorar su resistencia al agua y durabilidad general, la fabricación de estas cajas.
Los “Recajados” 6B/159-56(término más que acertado que recojo del forero de Relojes Especiales: Tempux Edax Rerum),conocidosen los foros internacionales como “recased”, eran esencialmente los clásicos 6B/159 No Weems, vitaminados.
Hay que contextualizar que en esa época, además de los 6B/346 (MK 11), ya estaban en producción los 6B/542-53 manufacturados por Omega como reloj de propósito general de la RAF: pilotos y diverso personal de la RAF. Los 6B/346 (MK 11) eran de uso preferente para navegantes.
Por tanto, los 6B/159-56 parecen nacer con el objetivo de adecuar los antiguos 6B/159 a los nuevos estándares de calidad de los relojes de la RAF: cajas de acero, tapas traseras roscadas, y mayor resistencia a la corrosión y agua, empleando para ello los calibres de alta calidad que ya utilizaban LeCoultre, Longines y Omega en sus 6B/159.
En los 6B/159-56 se preservó el calibre original para insertarlo en esta nueva caja de acero. Debido a las pequeñas dimensiones del calibre en relación con el tamaño de la nueva caja, se instalaron retenedores entre el calibre, la caja y la tapa. El plexiglás empleado también fue objeto de mejora y se optó a uno más armado.
En una sección de la Air Publication (AP1257A) podemos observar la dotación adicional de estos relojes: una correa de cuero (Stores Ref. 6B/159) cosida a las asas, recordemos que éstas eran fijas. Aunque también estaba disponible una correa de tela (Stores Ref. 6B /231).
Esta publicación también hacía referencia a otras características técnicas de estos relojes de pulsera, tales como su peso, reserva de marcha del calibre, material de la caja y pruebas de precisión.
Algunos fueron posteriormente vendidos como restos de inventario entre la población civil (surplus).
En cuanto a las esferas, éstas fueron repintadas por el Ministerio de Defensa (MOD) en color blanco o negro, en este último caso se añadieron índices luminiscentes y las agujas originalmente azuladas a fuego fueron también repintadas en blanco o con material luminiscente (recordemos que esto ya había comenzado a suceder en los 6B/159 antes de ser realojados en estas cajas de acero de 36mm).
A pesar de lo anterior, algunas esferas de color blanco y agujas azuladas a fuego sobrevivieron a esa modificación oficial, como las del LeCoultre mostrado al inicio de este apartado o la del siguiente Omega.
Es cautivadora la idea que se forma entorno a la sencillez con la que estos relojes fueron concebidos y a la función que debían cumplir. Es precisamente esa natural sobriedad la que hace que hoy día se conviertan en atractivo objeto de colección entre aficionados.











































